El día que me cortaron la cabeza supe que había llegado mi momento, por fin me desprendería de este vestido de niño que empaña mi masculinidad, las hojas que me atan a mi madre y a toda mi familia, algo parecido a mi nacimiento cuando salí de aquel sustrato oscuro y húmedo.
Estoy impaciente por conocer mi destino, quizás sea en un estanque rodeado de pelotillas verdes, tal vez me doren, aunque yo lo que mas deseo seria hacer carrera y ser paella."
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada